El destacado programador Marco Antonio Zuñiga (foto) ha escrito una carta dirigida al líder de la iniciativa OLPC que busca encontrar las vías y apoyo necesarios para sumarse Chile como país. La carta es un bosquejo que se pone a disposición para que sea discutida y mejorada. Favor plasmar sus opiniones a través de los Comentarios a este posteo.
Estimado Sr. Negroponte y equipo del OLPC:
Somos programadores, un montón de viejos y reales programadores, de un remoto país llamado Chile al final del mundo. Pero sin importar cuán lejos estemos, usted nos entenderá, porque compartimos el conocimiento del más antiguo lenguaje de programación del planeta: amamos los computadores y entendemos lo que los computadores pueden significar para las personas. Como usted, tenemos cableados esos sentimientos como nuestro conjunto de instrucciones básicas, en nuestra mente y nuestros corazones.
Cuando niños, aprendimos en los ’80 acerca de los computadores y su uso, en nuestras casas. Nos vimos obligados a aprender inglés (no teníamos alternativa). Disfrutamos juegos como Frogger y Space Invaders, codificamos nuestros primeros programas en Basic y Assembler. También aprendimos de historia y geografía. Tuvimos un “curso vivo” de paleontología, escapando en la pantalla de dinosaurios grises que querían capturarnos.
Aprendimos muchas cosas con nuestros computadores, pero fueron jornadas difíciles.
Teníamos que hacerlo solos, tarde en la noche.
Nuestro primer método de conexión fue un viejo y sucio cassette compartido entre los amigos, copiando el último programa codificado por un programador desconocido. Nuestra primera enciclopedia digital incluía pocos artículos, pero tenía imágenes increíbles en 256 colores !!!
Instalamos nuestra primera BBS, robando a nuestros padres la línea telefónica, para intercambiar correos, software, juegos y dibujos ASCII, usando nuestro primer módem de 1.200 bps. Nuestro monitor era la única televisión en casa, que podíamos usar tarde en la noche. Tal vez es la razón por la cual muchos de nosotros, cerca de los 40, tenemos que usar anteojos. La televisión es dañina para los ojos jóvenes, a 50 centímetros de la pantalla. Y adquirimos el mal hábito de trabajar muy tarde en la noche.
Pero éramos afortunados, muy afortunados. Aprendimos mucho de distintas cosas. Mágicamente, el mundo no tenía fronteras a través de nuestros computadores.
Pero … éramos sólo unos poco afortunados.
Tuvimos la oportunidad de experimentar, de aprender, pero lo más importante … entendimos esas máquinas y descubrimos que no habían límites. Y crecimos. Nos hicimos mayores. Ahora somos programadores, Ingenieros de software, médicos, arquitectos, empresarios, abogados, profesores, ejecutivos, padres. Somos ciudadanos. Tenemos familias. Somos parte de nuestra comunidad. La vida nos ha cambiado, pero nuestro conjunto básico de instrucciones todavía está allí. Y usamos Internet. Perdón … eso no es suficiente. Internet es parte de nuestras vidas.
Nos gusta compartir con otros lo que aprendimos tarde en la noche en nuestras casas, casi a punto de dormir. Usualmente ayudamos a nuestros amigos y nuestras familias con esas máquinas confusas, no solamente para repararlas (cuando fallan o se infectan). Les enseñamos, ayudando a hacer un presupuesto para las vacaciones usando una planilla de cálculo, buscando información, formateando una carta, y ayudamos a nuestros hijos con sus tareas. No importa si aprendimos con Atari, Commodore, Sinclair, PCs o cualquier otra marca (y todavía tenemos acaloradas discusiones sobre cuál era la mejor !!!). No importa, porque compartimos el mismo conjunto de instrucciones. Amamos los computadores y sabemos qué hacer con ellos.
En el 2005, en su viaje a Chile, muchos de nosotros tuvimos una gran esperanza: que nuestro gobierno y nuestros líderes podrían entender la gran oportunidad y el fantástico regalo que el proyecto OLPC podría significar para nuestro país y para nuestro capital más valioso: nuestros niños. Era nuestra gran oportunidad para iniciar un gran y completo proyecto educacional basado en OLPC, para capitalizar toda nuestra experiencia acerca de educación y computadores, podíamos desarrollar múltiples iniciativas, e incluso desarrollar un modelo basado en la competencia !!!
Era maravilloso. El conjunto básico de instrucciones, para todos los niños !!!
Por favor, discúlpenos. Lo sentimos. Como chilenos, cometimos un error. No entendimos el proyecto. Es un proyecto colaborativo sobre enseñanza, un gran desafío educacional, basado en las pequeñas máquinas y sus trucos. Pero nuestro país no lo entendió. Nos queremos disculpar.
Pero … no es aún muy tarde, si trabajamos en tiempo Internet.
Nuestros líderes y nuestro gobierno no son programadores. Ellos no tienen cableado el conjunto de instrucciones. Ellos se acuestan temprano en la noche. Ellos no aprendieron usando los computadores. Pero nosotros somos muchos, y sabemos lo que un montón de personas puede hacer.
Como programadores, queremos hacerle una pregunta.
¿Qué nos pide el equipo OLPC para volver a partir?
¿Qué requieren de nosotros para una segunda oportunidad?
Nosotros haremos nuestro trabajo. Uniremos las líneas entre los puntos y reuniremos un gran montón de personas que comparten el mismo conjunto de instrucciones. Infectaremos nuestro país con un buen sentimiento sobre el proyecto, en muchas áreas. Ese será nuestro trabajo. Pondremos en línea a muchas personas con experiencia y conocimiento en aprendizaje y computadores, educación, e-learning, instrucción remota, sistemas, lo que sea. Todos aquellos que sepan cómo enseñar y aplicar el conjunto básico de instrucciones. Si se niegan, los aislaremos en una isla remota, los alimentaremos con pan y agua por semanas, hasta que lleguen a una conclusión: que este proyecto es una gran oportunidad para aprender y colaborar, incluso si tenemos distintas visiones y objetivos. Los niños se lo merecen.
Algunos de nosotros cooperarán directamente con el proyecto OLPC como programadores, como en los viejos tiempos, de noche, compartiendo código fuente, revisando versiones, ayudando con nuevos drivers para dispositivos, depurando, aprendiendo y descubriendo, pensando siempre en los pequeños que necesitan aprender, diseñando todas esas herramientas que amábamos en los ’80. Pero eso no será suficiente. Otros miembros del montón aprovecharemos nuestras nuevas capacidades. Como ejecutivos, ciudadanos, padres, profesores, abogados, empresarios, nosotros haremos nuestro trabajo. Vamos a conectar los puntos, moveremos a nuestro gobierno, y los forzaremos, les preguntaremos, obtendremos presupuestos, planes de enseñanza, programas de aprendizaje.
Pero necesitamos una esperanza.
Podemos depurar y reconfigurar nuestro país, pero necesitamos antes confirmar algo que entre programadores podemos conversar, algo que usted y nosotros sabemos … necesitamos confirmar que siempre hay una oportunidad para mover más rápido una posición en una cola FIFO. Sólo eso.
Gracias por su tiempo, y tal vez en el próximo viaje a nuestro país, podremos tener la oportunidad de conversar tarde en la noche, compartiendo algunas ideas sobre cuál es su dinosaurio preferido del cual escapar, en nuestro “curso en vivo” de paleontología, o cómo los computadores pueden ayudar a crear una nueva amistad, en el otro extremo del planeta.
Tenga usted nuestro más afectuoso saludo ….
Un montón de chilenos programadores …

Comments